miércoles, 10 de octubre de 2012
Psicologia 1
ntroduccion
Nuestra sociedad, cada día, se ve más afectada por un sin número de males sociales. Sin distinción de raza, estatus social, identidad o edad. Este mal es uno de los primeros y más significativos. Lamentablemente el abuso de sustancias controladas afecta principalmente a nuestra juventud, por diversidad de factores, tanto físico como emocional, trayendo consigo y de modo desencadenante, otros problemas sociales.
Algunos ejemplos de estos problemas sociales son: suicidio, violencia doméstica y asalto sexual. Es muy importante que conozcamos las manifestaciones, factores de riesgo y tratamiento, de un individuo con amenaza a la salud, relacionado a este mal, para intervenir física, emocional y espiritualmente con él, brindando apoyo también a la familia.
Droga: es una sustancia que al ingerirla puede cambiar el funcionamiento de tu cuerpo. Debemos aclarar, que todo lo que ingiere el cuerpo lo tolera de una forma u otras.
SUSTANCIAS NOCIVAS PARA EL CEREBRO Y EL DAÑO QUE OCACIONAN
LA MARIHUANA
Primero les hablaremos sobre la marihuana ya que es la droga más común a nivel mundial que consumen ya sean chavos o adultos.
La marihuana es la droga ilícita de abuso más frecuente en los Estados Unidos. Es una mezcla de color café verdoso de flores, tallos, semillas y hojas secas y picadas de la planta de cáñamo, Cannabis sativa. La principal sustancia química activa en la marihuana es el delta-9-tetrahidrocanabinol, también conocido por sus siglas, THC.
La marihuana generalmente se fuma en forma de cigarrillo (llamado “porro”, “canuto” o “churro.
¿Cómo afecta la marihuana al cerebro?
Los científicos han aprendido mucho sobre cómo el THC actúa en el cerebro para producir sus diversos efectos. Cuando se fuma la marihuana, el THC pasa rápidamente de los pulmones al torrente sanguíneo, que lo transporta al cerebro y a otros órganos del cuerpo.
El THC actúa sobre sitios específicos en el cerebro llamados receptores de canabinoides, disparando una serie de reacciones celulares que finalmente terminan en el “high” o euforia que algunos consumidores sienten cuando fuman marihuana. Algunas áreas cerebrales tienen muchos receptores de canabinoides; otras tienen pocos o ninguno. La mayor densidad de receptores de canabinoides se encuentra en las partes del cerebro que influyen en el placer, la memoria, el pensamiento, la concentración, las percepciones sensoriales y del tiempo, y el movimiento coordinado.
No es de sorprenderse que la intoxicación por marihuana pueda causar dificultad para pensar y solucionar problemas, distorsión en las percepciones y problemas con la memoria y el aprendizaje. Las investigaciones muestran que el impacto adverso de la marihuana sobre la memoria y el aprendizaje puede durar días o semanas después de que los efectos agudos de la droga se han desvanecido.2 Como resultado, cuando una persona consume marihuana a diario es posible que esté funcionando a un nivel intelectual reducido todo el tiempo.
Los hallazgos de las investigaciones sobre el uso a largo plazo de la marihuana indican que hay algunos cambios en el cerebro similares a aquellos que se ven después del uso a largo plazo de otras de las principales drogas de abuso. Por ejemplo, la abstinencia de los canabinoides en animales que han sido expuestos habitualmente a esta sustancia, lleva a un aumento en la activación del sistema de respuesta al estrés3 y a cambios en la actividad de las células nerviosas que contienen dopamina.4 Las neuronas dopaminérgicas, es decir, las que utilizan la dopamina para comunicarse entre sí, están involucradas en la regulación de la motivación y la recompensa, y están directa o indirectamente afectadas por todas las drogas de abuso.
La marihuana y la salud mental
Varios estudios han demostrado que existe una asociación entre el consumo crónico de marihuana y una mayor incidencia de ansiedad, depresión, ideas suicidas y esquizofrenia. Algunos de estos estudios han demostrado que la edad del primer consumo es un factor importante, y que el uso temprano de la droga constituye un marcador de vulnerabilidad para problemas más adelante. Sin embargo, en este momento no está claro si el consumo de marihuana causa los problemas mentales, los empeora o si se utiliza la droga en un intento de auto medicarse los síntomas preexistentes. El consumo crónico o habitual de marihuana, especialmente en una persona muy joven, también puede ser un marcador de riesgo para las enfermedades mentales, incluyendo la adicción, que provienen de vulnerabilidades genéticas o ambientales, tal como la exposición temprana al estrés o a la violencia. Actualmente, la evidencia más fuerte establece un vínculo entre el consumo de marihuana y la esquizofrenia y otros trastornos relacionados.6 Las dosis altas de marihuana pueden producir una reacción psicótica aguda. Además, el consumo de esta droga podría provocar la aparición de esquizofrenia o una recaída en aquellas personas vulnerables a este trastorno.
LOS INHALANTES
Los inhalantes son sustancias volátiles que producen vapores químicos que se pueden inhalar para provocar efectos psicoactivos o de alteración mental. Los inhalantes pueden ser una variedad de productos que se encuentran comúnmente en la casa y que contienen disolventes volátiles, aerosoles, gases y nitritos.
Efectos:
La mayoría de los inhalantes producen una intoxicación rápida que se asemeja a la del alcohol. Si se inhalan cantidades suficientes, casi todos los disolventes y gases producen una pérdida de la sensibilidad, e incluso pérdida del conocimiento. También pueden producir efectos irreversibles tales como la pérdida de audición, espasmos en las extremidades, daño al sistema nervioso central, daño cerebral o daño a la médula ósea. A su vez, aspirar altas concentraciones de inhalantes puede producir la muerte por insuficiencia cardiaca o sofocación (los inhalantes desplazan el oxígeno de los pulmones).
Los vapores de los inhalantes frecuentemente contienen más de una sustancia química. Algunas abandonan el cuerpo rápidamente, pero otras son absorbidas por los tejidos grasos en el cerebro y en el sistema nervioso, donde pueden permanecer por mucho tiempo.
Uno de estos tejidos grasos es la mielina, una capa protectora que rodea muchas de las células nerviosas (neuronas) del cuerpo. Las células nerviosas en el cerebro y en la médula espinal son como el “centro de comando” de tu cuerpo. Ellas envían y reciben mensajes que controlan casi todo lo que piensas y haces.
Si te puedes imaginar a las células nerviosas como si fueran la instalación eléctrica de tu cuerpo, entonces imagínate a la mielina como el aislante de caucho que protege un cable eléctrico.
Un problema con el uso de inhalantes por largo tiempo es que las sustancias químicas pueden degradar la mielina. Si esto ocurre, es posible que las células nerviosas ya no logren transmitir mensajes.
Cambios en el cerebro
Los daños que resultan del uso de inhalantes por largo tiempo pueden disminuir o detener la actividad de las células nerviosas en algunas partes del cerebro.
Esto puede pasar en la corteza frontal, que es la parte del cerebro que resuelve problemas complejos y planifica el futuro. Mientras tanto, si los inhalantes logran entrar en el cerebelo, que es la parte del cerebro que controla los movimientos y la coordinación, pueden hacer que el usuario se mueva torpemente o con lentitud.
Los estudios demuestran que los inhalantes también pueden dañar a las neuronas en una parte del cerebro conocida como el hipocampo. El daño ocurre porque las células no reciben suficiente oxígeno.
Ya que el hipocampo ayuda a controlar la memoria, es posible que las personas que usan inhalantes repetidamente pierdan la habilidad para aprender cosas nuevas, no reconozcan cosas familiares, o tengan dificultad en seguir una simple conversación.
Cocaína
La cocaína mejor conocida como coca, nieve o talco es un estimulante sumamente adictivo que afecta directamente al sistema nervioso central. Las principales vías de administración de la cocaína son oral, nasal, intravenosa y pulmonar. "Crack" es el polvo de clorhidrato de cocaína que ha sido procesado para hacer una roca de cristal que genera vapores que se fuman. La cocaína es un alcaloide tropano cristalino que se obtiene de las hojas de la planta de coca.5 El nombre viene de la "coca" además del sufijo alcaloide -ina, formando cocaína.
Efectos:
La cocaína generalmente hace que el usuario se sienta eufórico y lleno de energía, pero también aumenta la temperatura corporal, la presión arterial y la frecuencia cardiaca. Las personas que consumen cocaína se arriesgan a tener un ataque al corazón o al cerebro, insuficiencia respiratoria, convulsiones, dolor abdominal y náuseas. En casos raros, la muerte súbita puede ocurrir la primera vez que se consume cocaína o bien, de forma inesperada más adelante.
La cocaína puede dañar cómo funciona el cerebro
Aunque la cocaína puede hacer que el usuario sienta placer por un rato, después puede perjudicar su habilidad para sentirlo. Las investigaciones sugieren que el uso de cocaína por largo tiempo puede reducir la cantidad de dopamina o el número de receptores de dopamina en el cerebro.
Cuando esto ocurre, las células nerviosas necesitan cocaína para poder comunicarse adecuadamente. Sin la droga, el cerebro no puede enviar suficiente dopamina a los receptores para producir la sensación de placer.
Si una persona ha usado cocaína o crack por largo tiempo y de repente deja de tomarla, experimenta un deseo poderoso por consumir más de la misma, ya que sin la droga no logra acercarse ni remotamente al mismo nivel de placer que sentía anteriormente.
Conclusiones:
Pues nosotros no deberiamos de consumir estas sustancias y tomar conciencia en lo que puede pasar, ahora hay muchos medios de informacion en los cuales nos podemos enterar de lo que sucede si llegaramos a consumir una de estas tambien esto lo llegan a consu mir por influencias o por estar a la moda hasta hay personas que lo hacen simplemente por que se quieren sentir grandes, hay muchas causas por las que consumen drogas sin importar clases sociales
Nuestra sociedad, cada día, se ve más afectada por un sin número de males sociales. Sin distinción de raza, estatus social, identidad o edad. Este mal es uno de los primeros y más significativos. Lamentablemente el abuso de sustancias controladas afecta principalmente a nuestra juventud, por diversidad de factores, tanto físico como emocional, trayendo consigo y de modo desencadenante, otros problemas sociales.
Algunos ejemplos de estos problemas sociales son: suicidio, violencia doméstica y asalto sexual. Es muy importante que conozcamos las manifestaciones, factores de riesgo y tratamiento, de un individuo con amenaza a la salud, relacionado a este mal, para intervenir física, emocional y espiritualmente con él, brindando apoyo también a la familia.
Droga: es una sustancia que al ingerirla puede cambiar el funcionamiento de tu cuerpo. Debemos aclarar, que todo lo que ingiere el cuerpo lo tolera de una forma u otras.
SUSTANCIAS NOCIVAS PARA EL CEREBRO Y EL DAÑO QUE OCACIONAN
LA MARIHUANA
Primero les hablaremos sobre la marihuana ya que es la droga más común a nivel mundial que consumen ya sean chavos o adultos.
La marihuana es la droga ilícita de abuso más frecuente en los Estados Unidos. Es una mezcla de color café verdoso de flores, tallos, semillas y hojas secas y picadas de la planta de cáñamo, Cannabis sativa. La principal sustancia química activa en la marihuana es el delta-9-tetrahidrocanabinol, también conocido por sus siglas, THC.
La marihuana generalmente se fuma en forma de cigarrillo (llamado “porro”, “canuto” o “churro.
¿Cómo afecta la marihuana al cerebro?
Los científicos han aprendido mucho sobre cómo el THC actúa en el cerebro para producir sus diversos efectos. Cuando se fuma la marihuana, el THC pasa rápidamente de los pulmones al torrente sanguíneo, que lo transporta al cerebro y a otros órganos del cuerpo.
El THC actúa sobre sitios específicos en el cerebro llamados receptores de canabinoides, disparando una serie de reacciones celulares que finalmente terminan en el “high” o euforia que algunos consumidores sienten cuando fuman marihuana. Algunas áreas cerebrales tienen muchos receptores de canabinoides; otras tienen pocos o ninguno. La mayor densidad de receptores de canabinoides se encuentra en las partes del cerebro que influyen en el placer, la memoria, el pensamiento, la concentración, las percepciones sensoriales y del tiempo, y el movimiento coordinado.
No es de sorprenderse que la intoxicación por marihuana pueda causar dificultad para pensar y solucionar problemas, distorsión en las percepciones y problemas con la memoria y el aprendizaje. Las investigaciones muestran que el impacto adverso de la marihuana sobre la memoria y el aprendizaje puede durar días o semanas después de que los efectos agudos de la droga se han desvanecido.2 Como resultado, cuando una persona consume marihuana a diario es posible que esté funcionando a un nivel intelectual reducido todo el tiempo.
Los hallazgos de las investigaciones sobre el uso a largo plazo de la marihuana indican que hay algunos cambios en el cerebro similares a aquellos que se ven después del uso a largo plazo de otras de las principales drogas de abuso. Por ejemplo, la abstinencia de los canabinoides en animales que han sido expuestos habitualmente a esta sustancia, lleva a un aumento en la activación del sistema de respuesta al estrés3 y a cambios en la actividad de las células nerviosas que contienen dopamina.4 Las neuronas dopaminérgicas, es decir, las que utilizan la dopamina para comunicarse entre sí, están involucradas en la regulación de la motivación y la recompensa, y están directa o indirectamente afectadas por todas las drogas de abuso.
La marihuana y la salud mental
Varios estudios han demostrado que existe una asociación entre el consumo crónico de marihuana y una mayor incidencia de ansiedad, depresión, ideas suicidas y esquizofrenia. Algunos de estos estudios han demostrado que la edad del primer consumo es un factor importante, y que el uso temprano de la droga constituye un marcador de vulnerabilidad para problemas más adelante. Sin embargo, en este momento no está claro si el consumo de marihuana causa los problemas mentales, los empeora o si se utiliza la droga en un intento de auto medicarse los síntomas preexistentes. El consumo crónico o habitual de marihuana, especialmente en una persona muy joven, también puede ser un marcador de riesgo para las enfermedades mentales, incluyendo la adicción, que provienen de vulnerabilidades genéticas o ambientales, tal como la exposición temprana al estrés o a la violencia. Actualmente, la evidencia más fuerte establece un vínculo entre el consumo de marihuana y la esquizofrenia y otros trastornos relacionados.6 Las dosis altas de marihuana pueden producir una reacción psicótica aguda. Además, el consumo de esta droga podría provocar la aparición de esquizofrenia o una recaída en aquellas personas vulnerables a este trastorno.
LOS INHALANTES
Los inhalantes son sustancias volátiles que producen vapores químicos que se pueden inhalar para provocar efectos psicoactivos o de alteración mental. Los inhalantes pueden ser una variedad de productos que se encuentran comúnmente en la casa y que contienen disolventes volátiles, aerosoles, gases y nitritos.
Efectos:
La mayoría de los inhalantes producen una intoxicación rápida que se asemeja a la del alcohol. Si se inhalan cantidades suficientes, casi todos los disolventes y gases producen una pérdida de la sensibilidad, e incluso pérdida del conocimiento. También pueden producir efectos irreversibles tales como la pérdida de audición, espasmos en las extremidades, daño al sistema nervioso central, daño cerebral o daño a la médula ósea. A su vez, aspirar altas concentraciones de inhalantes puede producir la muerte por insuficiencia cardiaca o sofocación (los inhalantes desplazan el oxígeno de los pulmones).
Los vapores de los inhalantes frecuentemente contienen más de una sustancia química. Algunas abandonan el cuerpo rápidamente, pero otras son absorbidas por los tejidos grasos en el cerebro y en el sistema nervioso, donde pueden permanecer por mucho tiempo.
Uno de estos tejidos grasos es la mielina, una capa protectora que rodea muchas de las células nerviosas (neuronas) del cuerpo. Las células nerviosas en el cerebro y en la médula espinal son como el “centro de comando” de tu cuerpo. Ellas envían y reciben mensajes que controlan casi todo lo que piensas y haces.
Si te puedes imaginar a las células nerviosas como si fueran la instalación eléctrica de tu cuerpo, entonces imagínate a la mielina como el aislante de caucho que protege un cable eléctrico.
Un problema con el uso de inhalantes por largo tiempo es que las sustancias químicas pueden degradar la mielina. Si esto ocurre, es posible que las células nerviosas ya no logren transmitir mensajes.
Cambios en el cerebro
Los daños que resultan del uso de inhalantes por largo tiempo pueden disminuir o detener la actividad de las células nerviosas en algunas partes del cerebro.
Esto puede pasar en la corteza frontal, que es la parte del cerebro que resuelve problemas complejos y planifica el futuro. Mientras tanto, si los inhalantes logran entrar en el cerebelo, que es la parte del cerebro que controla los movimientos y la coordinación, pueden hacer que el usuario se mueva torpemente o con lentitud.
Los estudios demuestran que los inhalantes también pueden dañar a las neuronas en una parte del cerebro conocida como el hipocampo. El daño ocurre porque las células no reciben suficiente oxígeno.
Ya que el hipocampo ayuda a controlar la memoria, es posible que las personas que usan inhalantes repetidamente pierdan la habilidad para aprender cosas nuevas, no reconozcan cosas familiares, o tengan dificultad en seguir una simple conversación.
Cocaína
La cocaína mejor conocida como coca, nieve o talco es un estimulante sumamente adictivo que afecta directamente al sistema nervioso central. Las principales vías de administración de la cocaína son oral, nasal, intravenosa y pulmonar. "Crack" es el polvo de clorhidrato de cocaína que ha sido procesado para hacer una roca de cristal que genera vapores que se fuman. La cocaína es un alcaloide tropano cristalino que se obtiene de las hojas de la planta de coca.5 El nombre viene de la "coca" además del sufijo alcaloide -ina, formando cocaína.
Efectos:
La cocaína generalmente hace que el usuario se sienta eufórico y lleno de energía, pero también aumenta la temperatura corporal, la presión arterial y la frecuencia cardiaca. Las personas que consumen cocaína se arriesgan a tener un ataque al corazón o al cerebro, insuficiencia respiratoria, convulsiones, dolor abdominal y náuseas. En casos raros, la muerte súbita puede ocurrir la primera vez que se consume cocaína o bien, de forma inesperada más adelante.
La cocaína puede dañar cómo funciona el cerebro
Aunque la cocaína puede hacer que el usuario sienta placer por un rato, después puede perjudicar su habilidad para sentirlo. Las investigaciones sugieren que el uso de cocaína por largo tiempo puede reducir la cantidad de dopamina o el número de receptores de dopamina en el cerebro.
Cuando esto ocurre, las células nerviosas necesitan cocaína para poder comunicarse adecuadamente. Sin la droga, el cerebro no puede enviar suficiente dopamina a los receptores para producir la sensación de placer.
Si una persona ha usado cocaína o crack por largo tiempo y de repente deja de tomarla, experimenta un deseo poderoso por consumir más de la misma, ya que sin la droga no logra acercarse ni remotamente al mismo nivel de placer que sentía anteriormente.
Conclusiones:
Pues nosotros no deberiamos de consumir estas sustancias y tomar conciencia en lo que puede pasar, ahora hay muchos medios de informacion en los cuales nos podemos enterar de lo que sucede si llegaramos a consumir una de estas tambien esto lo llegan a consu mir por influencias o por estar a la moda hasta hay personas que lo hacen simplemente por que se quieren sentir grandes, hay muchas causas por las que consumen drogas sin importar clases sociales
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